Las pastas dentales son uno de los productos de higiene personal más utilizados en todo el mundo. Pero, ¿sabemos realmente qué contienen? Muchos de sus ingredientes tienen funciones específicas y beneficiosas, pero también existen compuestos que podrían ser motivo de preocupación si se usan en exceso o de forma prolongada. En este blog repasamos los ingredientes más comunes y cómo elegir una pasta de dientes segura y eficaz.
1. Ingredientes básicos (y seguros) que sí deberían estar presentes
- Flúor: Ayuda a prevenir caries y refuerza el esmalte dental. Se recomienda una concentración entre 1000 y 1450 ppm en adultos. Es seguro siempre que no se ingiera.
- Abrasivos suaves: Como sílice hidratada o carbonato de calcio. Eliminan la placa y las manchas superficiales sin dañar el esmalte si se usan correctamente.
- Humectantes: Glicerina o sorbitol, que mantienen la pasta húmeda y facilitan su aplicación.
- Agentes espumantes: Como el lauril sulfato sódico (SLS). Aunque muy común, puede causar irritación en personas con sensibilidad oral o aftas frecuentes.
- Conservantes y saborizantes: Evitan el crecimiento de bacterias en el tubo y aportan frescor.
2. Ingredientes controvertidos o a evitar si es posible
- Lauril sulfato de sodio (SLS): Aunque es un detergente común, en algunas personas puede aumentar la aparición de llagas o aftas bucales.
- Triclosán: Antibacteriano que fue popular durante años, pero actualmente está prohibido en muchos países por sus posibles efectos hormonales.
- Microplásticos: Algunas pastas antiguamente usaban pequeñas esferas plásticas como abrasivos. Hoy en día están prohibidas en la UE, pero pueden estar presentes en productos importados no regulados.
- Colorantes artificiales y aromas sintéticos: Aunque no siempre son dañinos, en personas sensibles pueden causar reacciones alérgicas.
3. ¿Qué pasa con las pastas «naturales» o sin flúor?
Algunas personas buscan pastas sin flúor o con ingredientes naturales. Si bien estas opciones pueden ser útiles en casos concretos (por ejemplo, para niños muy pequeños o personas con alergias específicas), en general, la ausencia de flúor disminuye la eficacia en la prevención de caries. Es importante revisar que las alternativas naturales estén clínicamente probadas.
4. ¿Qué pasta dental elegir entonces?
- Para la mayoría de adultos: Pasta con flúor (mínimo 1000 ppm), sin ingredientes irritantes si tienes encías sensibles.
- Para personas con encías sensibles o aftas frecuentes: Evitar SLS, elegir fórmulas suaves.
- Para niños: Usar pastas específicas con menor concentración de flúor y bajo supervisión.
- Para personas con tendencia a caries: Pastas con flúor de alta concentración (1450 ppm) o con nitrato potásico si también hay sensibilidad.
Conclusión
No todas las pastas dentales son iguales. Leer la etiqueta y consultar a tu dentista puede ayudarte a elegir la mejor para ti. En nuestra clínica dental, te asesoramos de forma personalizada para que tu elección no solo sea segura, sino también efectiva para tu salud bucodental.
Una buena sonrisa comienza con una buena elección.
